CESM refuerza su compromiso con AP con 5 nuevas vocalías, dos de las cuales pertenecen a Castilla-La Mancha

El sector de atención primaria de CESM acaba de estrenar cinco vocalías en otras tantas especialidades. Al frente de los nuevos cargos hay cinco profesionales que coinciden en una idea: el cambio organizativo refuerza el compromiso de este sindicato con el primer nivel asistencial.

Los 251 delegados de la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos presentes en la votación decidieron que durante los próximos cuatro años José Luis Grau, Carmen del Pozo, Vicente Matas y Pedro Antonio Martínez ocupen respectivamente las vocalías de Pediatría, Urgencias, Medicina de Familia y Comunitaria, y Prisiones. Durante el mismo periodo, José María Torres, de CESM-Andalucía, será el vocal de Veterinaria.

Los nuevos vocales ven en sus cargos una oportunidad para canalizar las reivindicaciones de sus respectivas áreas y coinciden en que el cambio organizativo refuerza el c0mpromiso de CESM con el primer nivel.
 

"Las vocalías nos darán más agilidad para solucionar los problemas de la atención primaria y, merced a ellas, obtendremos estudios más específicos y centrados en este nivel", apunta Grau.

El vocal de Pediatría -que se impuso en la votación a Pilar Bartolomé, del Sindicato Médico de Andalucía, por 140 papeletas frente a 97- explica a DM que el origen de esta vocalía hay que buscarlo en el estudio conjunto que, bajo el título de No más de 1.000 niños por pediatra, hicieron en el año 2000 CESM y la Asociación Española de Pediatría para calibrar la calidad de esta especialidad en el Sistema Nacional de Salud (SNS). El informe corroboró preocupantes diferencias entre la situación real y la ideal.

Lo primero que hará Grau como responsable de la vocalía es "buscar representantes autonómicos para analizar los problemas que afronta la pediatría en todo el SNS y en cada comunidad autónoma en particular".

Inquietudes comunes

Avalado por la experiencia de "toda una vida profesional dedicada a la Medicina de Familia", Vicente Matas estrena su cargo con la intención de convertirse en interlocutor entre los profesionales y la presidencia de Atención Primaria del sindicato, "para transmitir los problemas que tenemos los médicos de base y entre todos consensuar soluciones".

La enumeración de esos problemas suena en boca de Matas como un eco de las reivindicaciones que los médicos de primaria repiten en todas las comunidades: sobrecarga asistencial, falta de medios, implantación de la carrera profesional en atención primaria, escasez de profesionales y bajas retribuciones, un problema éste con el que Matas es especialmente combativo, como demuestran sendos estudios firmados por él en 2003 y 2004 y avalados por la Vocalía Nacional de Médicos Rurales sobre las diferencias salariales de estos facultativos en las diferentes autonomías.

Matas espera que la vocalía canalice las quejas e inquietudes comunes y arbitre soluciones "para evitar que los profesionales emigren a otros países".

La nueva vocal de Urgencias, Carmen del Pozo, incide en la necesidad de crear su puesto porque la implantación del modelo de emergencias extrahospitalarias se ha traducido en "unas características laborales y de horario especiales, y este trabajo diferente requería de una vocalía propia".

Del Pozo coincide con la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (Semes) en la necesidad de crear una formación de postgrado especializada: "Llevo 15 años como médico de urgencias y he visto cómo tras las transferencias sanitarias se han producido diferentes condiciones de trabajo y retributivas en cada autonomía".

Aunque la prioridad de la vocal será aunar esta diversidad, su agenda tiene más objetivos: crear una base de datos con los urgenciólogos, impulsar la creación de la especialidad y "dejar constancia de que no es lo mismo la medicina de urgencias extrahospitalaria que la atención continuada".

Pedro Antonio Martínez ejerce su trabajo en el penal de Ocaña, en Toledo, y destaca la "particularidad y especial dificultad" de su ámbito laboral como una de las características diferenciadoras del médico de prisiones.

Concibe la vocalía como un instrumento "para fomentar la integración de la sanidad penitenciaria en los servicios de salud y superar la sensación de trabajar en un gueto" que asalta a los cerca de 350 médicos que ejercen esta labor.

Martínez define su trabajo como multidisciplinar -"hacemos medicina general, tratamos patologías relacionadas con la droga, el sida..."- y se queja de su excesiva vinculación con noticias sensacionalistas.