El Comité
Ejecutivo de CESM asume como propio el “Decálogo de los Pacientes” aprobado
hace dos años en Barcelona
"Las
decisiones del médico deben estar centradas en el paciente y entre ambos
conviene que haya una relación basada en el respeto y la confianza mutua".
Estos son dos de los principjos del Decálogo de los pacientes' que el comité
ejecutivo de la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM) ha decidido
hoy hacer suyos al entender que son el único camino para conseguir una
asistencia sanitaria de calidad que reporte, a la vez, autoestima al profesional
y satisfacción física y moral al ciudadano.
"De
este punto de encuentro -continúa la declaración institucional de CESM- se
derivará un sistema sanitario que estará en las mejores condiciones posibles
para conseguir
el objetivo ideal de que la compleja
organización y capacitación técnica, que es propia de los sistemas sanitarios
actuales, no se vea descompensada por una pérdida de humanismo que hoy
seguramente sienten por igual médicos y pacientes."
El decálogo al que se alude fue
aprobado hace ahora dos años por profesionales de la salud y representantes de
organizaciones y asociaciones de pacientes de toda España. El encuentro tuvo
lugar en Barcelona a instancias de la Fundación Josep Laporte y sus
conclusiones son las que la CESM ha decidido hoy asumir en su integridad.
En particular, los sindicatos médicos
se sienten especialmente identificados con el punto del decálogo en el que se
afirma que una buena relación médico-paciente, basada en el "respeto y la
confianza mutua", es la mejor garantía para "la mejora o resolución
de los problemas de salud y calidad de vida de los pacientes y de sus
familiares", En consonancia con ello, se aboga tanto por una mayor formación
del médico en habilidades de comunicación como por una mejor disposición al
respecto por parte de los pacientes.
Asimismo, los médicos conceden
gran valor al principio del decálogo relativo al respeto a la autonomía del
paciente. En él se dice literalmente: "Cuando muchas decisiones
asistenciales admiten alternativas distintas según los valores y preferencias
de cada paciente concreto, el compromiso de una sociedad democrática con el
respeto a la dignidad y a la autonomía de sus miembros aconseja avanzar en el
desarrollo de medidas que faciliten la máxima adecuación entre las opciones
elegidas y las deseadas por los pacientes correctamente informados".
En paralelo con ello, se señala
que "las decisiones sobre una intervención sanitaria deben estar guiadas
por el juicio médico, basado en el mejor conocimiento científico disponible,
aunque atendiendo siempre que sea posible a la voluntad expresada por el
paciente y a sus preferencias explícitas sobre calidad de vida y los resultados
esperables de las intervenciones".
Otros puntos del decálogo que
suscitan el mayor grado de adhesión por parte de la CESM son los que inciden en
la necesidad de que los pacientes reciban una "información de calidad
contrastada según criterios de acreditación explícitos y proporcionada por
profesionales, preferentemente médicos", así como aquellos que ponen el
acento en que los pacientes participen de forma más activa en la determinación
de las prioridades asistenciales.-