Resumen del encuentro “La jornada laboral de los médicos en España a debate”, organizado por CESM en Salamanca el 26 de mayo

 
Arriba, los Dres. Andión, Toranzo, Sánchez de la Nava, Cánovas y
Urigoitia en una de las mesas de debate. Sobre estas líneas,
los Dres. Díez Gregorio, Toranzo y Amaya en rueda de prensa
La incipiente falta de profesionales en el mercado, que irá a más en los próximos años, junto a la escasa disposición de los poderes públicos a aumentar las partidas presupuestarias destinadas a recursos humanos, están contribuyendo a deteriorar las condiciones en que se lleva a cabo el horario laboral de los médicos. Para enmendar en lo posible esta situación, es preciso que la profesión hable con una sola voz y que se hagan y defiendan propuestas que sobrepasen los diversos ámbitos de experimentación autonómicos, es decir, que sean homogéneas y aplicables al conjunto del Sistema Nacional de Salud (SNS), pues, de otro modo, se hará cada vez más difícil el derecho a la libre movilidad de los facultativos en el seno del mismo.

Tales juicios podrían resumir el contenido del encuentro celebrado este viernes en Salamanca por la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM), titulado “La jornada laboral de los médicos en España a debate”, y en cuyo PROGRAMA participaron de uno u otro modo más de doscientos médicos que representaban a los 18 sindicatos autonómicos vinculados a la organización.

ACUERDO EN CATALUÑA

Gestionado y promovido por el de Castilla y León, con los doctores Eloy Díez Gregorio (secretario general) y Tomás Toranzo (presidente del sector de Atención Especializada) al frente, la reunión de Salamanca sirvió también para que, al inicio del encuentro, el sindicato de Cataluña informara directamente sobre el reciente acuerdo firmado con la Generalitat. Existía expectación en el resto de la formaciones autonómicas por conocer las bondades de lo conseguido por los facultativos catalanes, en especial el compromiso arrancado tras siete días de huelga de que, a partir de ahora, los médicos se representarán a sí mismos en cuantas negociaciones haya con las empresas sanitarias, sean éstas públicas o privadas.

El resumen de las intervenciones al respecto de los doctores Patricio Martínez (secretario general de Médicos de Cataluña), Julio Remón (JURISCESM) y Lorenzo Arracó (Coordinador Interautonómico) es que el convenio-franja conseguido en Cataluña puede tener encaje en la normativa actual, por lo que, en principio, no parece haber obstáculo formal alguno para que pueda ir extendiéndose a otras autonomías. Desde un punto de vista jurídico, el acuerdo catalán respeta las normas porque, aunque las decisiones adoptadas entre médicos y Administración sean vinculantes (que es tanto como decir ejecutivas), se mantiene el procedimiento formal de que los pactos sean refrendados por todos los sindicatos sanitarios en la mesa sectorial.

El coordinador interautonónico, doctor Lorenzo Arracó, dijo que lo logrado en Cataluña es “una aspiración tan vieja como la CESM”, así como “un principio de sentido común” que debería extenderse al resto del país porque lo que hay ahora, es decir, las mesas sectoriales en las que están representados todos los trabajadores sanitarios, entre los que los médicos son siempre minoría, “no beneficia ni a nosotros ni a las empresas sanitarias, en la medida en que éstas saben que con la situación actual al médico se le aboca a plantear permanentes huelga y conflictos con el fin de llevar adelante sus reivindicaciones”.

Su criterio es que la Administración debería actuar en este sentido con más inteligencia y dejar de estar hipotecada a los sindicatos de clase, con los que, “si son de izquierdas, mantienen una actitud entre cómplice y tributaria, y, si son de derechas, siguen pareciendo acomplejadas“.

El acuerdo en Cataluña, en fin, es bueno. No obstante, desde el sindicato autonómico se insistió en que habrá que estar vigilantes para que se lleve fielmente a la práctica, “porque tentaciones para desvirtuarlo no van a faltar”. No obstante, el doctor Patricio Martínez señaló que, si es así, “se van a encontrar con un sindicato crecido y dispuesto a que los compromisos se hagan realidad”.

El secretario general de Médicos de Cataluña, y ex presidente de CESM, destacó que en allá donde van presentando el acuerdo “nos reciben al principio y al final con aplausos”, que el número espontáneo de nuevas afiliaciones ha sobrepasado las 500 desde la huelga, y que el paso dado en esta comunidad hay que enmarcarlo en el objetivo general de recuperar “el placer de ser médicos”, para lo cual es preciso “recuperar nuestra autoridad clínica y moral”.

HORARIO LABORAL

Acto seguido al aperitivo en que consistió lo anterior, dieron comienzo los debates específicos sobre la jornada laboral tanto en Especializada como en Primaria, ámbitos en los cuales, por cierto, apenas hay diferencias apreciables en cuanto a las críticas que merece la situación actual.

El doctor Tomás Toranzo, principal organizador de la reunión, junto a su compañero en el sindicato de León Eloy Díez Gregorio, resumió el contenido de estos debates diciendo que ellos “se ha puesto de manifiesto que la necesidad de tener cubiertas las necesidades asistenciales con profesionales las 24 horas del día es totalmente insuficiente con las plantillas actuales”, y que el buen servicio se está logrando “a base de un sobreesfuerzo de los profesionales”, y mediante un sistema de guardias que “es una trampa y está contribuyendo a que el médico esté totalmente desmotivado”. Este “abuso” de las condiciones de trabajo estaría contribuyendo, además, a un “deterioro de la calidad asistencial” en todas las comunidades autónomas, porque “un médico sin descansar no puede atender con seguridad a sus pacientes”.

Si previamente la doctora Isabel López, presidenta del sector de Atención Primaria de CESM, había comentado que “el médico es hoy el empleador público que más horas trabaja”, el doctor Toranzo añadió a ello que “somos los únicos profesionales que, además de realizar las horas para las que nos contratan, tenemos la obligación de realizar todo el trabajo que haga falta al sistema”.

NO HAY PLANIFICACION

La principal dificultad para proceder a una reorganización con criterios racionales de la atención durante las 24 horas del día está, como señaló el secretario general de CESM, doctor Carlos Amaya, en la insuficiencia de personal, que no es fácil de subsanar debido a que “nadie se ha encargado de hacer una foto que ponga al descubierto la realidad demográfica de la profesión, por lo que ni se conoce la situación actual ni se pueden planificar las necesidades futuras”. La consecuencia de que esté por ver aún el primer registro de médicos, es que empieza a haber ya carencia de facultativos, que adquiere tintes muy precupantes en determinadas especialidades. Otra consecuencia lógica de ello es la sobrecarga asistencial, que afecta a todos y de modo muy particular a los médicos internos residentes, “que trabajan hasta setenta o más horas a la semana, se ven obligados a cubrir las urgencias y, a cambio, están percibiendo 7,12 euros netos por hora de dedicación”.

Por cierto que en los debates también participó la doctor belén Alonso, actual presidenta de la Asociación Española de Médicos Internos Residentes (AEMIR), cuya ironía en la exposición de sus tesis corrió pareja a las agudas críticas que le merece la situación actual de los alrededor de 18.000 en formación que hay ahora mismo en España. Como se esperaba, uno de sus principales dardos lo dirigió al aún nonato Estatuto del Residente, en el que se pretende fijar una jornada ordinaria de 37,5 horas semanales más ¡7 guardias al mes!, lo que, de llevarse a efecto, apenas variaría la entrega máxima a que se ven obligados ahora. Frente a eso, el objetivo de los MIR es que su jornada semanal tenga el límite en las 48 horas, guardias incluidas, como se ha establecido (otra cosa es que se cumpla) para el resto de los facultativos.

PANORAMA “VARIOPINTO” EN EL SNS

Con anterioridad a la intervención de la doctora Belén Alonso, había quedado claro que la distribución de la jornada ofrece hoy un panorama muy variopinto si se contempla cómo se regula en cada uno de los servicios autonómicos de salud. Tales diferencias en el SNS, que han ido haciéndose más acusadas a raíz de que el antiguo Insalud se disolviera a comienzos de 2002, las resumió el doctor Cándido Andión (delegado autonómico de CESM-Galicia y moderador de una de las mesas de debate) del siguiente modo:

Horas año: Variable, oscilando entre 1.732 y 1.519 horas Jornada de 35 horas: La han adoptado 11 CCAA. El resto mantienen el sistema clásico, salvo en Cataluña, donde la jornada es mixta. Franja horaria: Generalizada como ordinaria la clásica de 8 a 15 horas, aunque existen modalidades mixtas. Jornada ordinaria en sábados: Varía de unas comunidades a otras, sobre todo desde la instauración de las 35 horas Días de libre disposición: Los también conocidos como moscosos también son variables (desde 9 días en algunas comunidades a ninguno en otras). Libranza de guardia: Tras las de presencia física se libra en prácticamente todas las CCAA. En las de localización, oficialmente no se libra en ninguna, aunque hay circunstancias que lo permiten en cuatro. Exención de guardias por edad: Es un derecho generalizado a partir de los 55 años en todas las CCAA, aunque en Cataluña ese derecho se adelanta a los 51. Días adicionales de vacaciones por años de servicio: Sólo 6 CCAA disfrutan de este derecho. Jornada de 48 horas: Existen ya sentencias que ponen la descubierto que no se está cumpliendo en 3 comunidades.

CONCLUSIONES

Tras la entrada en el detalle a lo largo de los diversos debates que vertebraron el encuentro, en el que tampoco faltaron, por supuesto, propuestas encaminadas a hacer compatible la vida laboral con la familiar (este capítulo fue expuesto por la doctora Ana Jiménez, presidenta de Atención Primaria del sindicato Médicos de Madrid, quien puso a Holanda como ejemplo de flexibilización tanto en horas como en días de trabajo para aquellas situaciones concretas que demandan una mayor dedicación familiar), el doctor Eloy Díez Gregorio dio paso a las conclusiones, que necesariamente hubieron de ser muy breves porque el programa horario se había dilatado en exceso y se mantenía a la espera nada menos que al consejero de Sanidad de Castilla y León, que había tenido la gentileza de trasladarse desde Valladolid para clausurar el acto.

A falta de un mayor desarrollo, las principales conclusiones bosquejadas por el secretario general del sindicato de Castilla y León fueron las siguientes:

 

  • No importa tanto la distribución de la jornada (continua, partida, de mañana o de tarde, deslizante, etc.) como que el horario laboral del médico sea asumible desde un punto de vista humano y garantice la calidad asistencial.
  • Es necesario homogenizar jornada y salarios en el SNS, entre otras razones, para que el profesional pueda trasladarse libremente y sin agravios de un servicio autonómico a otro.
  • Las deficiencias actuales que presenta la jornada laboral son comunes en Atención Especializada y Atención Primaria.
  • La Administración y los empresarios sanitarios deben tomar buena nota de lo que estamos planteando los médicos, porque estamos hablando de dignidad de la profesión, más que de condiciones económicas, y quizá también de la espoleta que puede dar paso a futuras movilizaciones en el sector.

    sábado, 27 de mayo de 2006.

    Publicado por: CESM