MÉDICOS DE REFUERZO: JORNALEROS Y GRANDES OLVIDADOS DEL SISTEMA
Las malas condiciones laborales que sufre el personal de atención continuada es una cuestión reconocida por la propia Administración. Sin embargo, el documento que debería poner fin a esta situación, creando una nueva categoría estructural, no ha satisfecho las demandas sindicales.
Actualmente
y desde el día 1 de diciembre de 2004 existe una huelga de médicos y
enfermeros de refuerzo en Castilla-La Mancha. Esta huelga ha sido convocada por
Amercam (Asociación de médicos y enfermeros de Castilla-La Mancha) y está
previsto que finalice el día 10 de enero de 2005.
El paro nace en pleno proceso negociador entre el Servicio
de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam) y las organizaciones sindicales
presentes en la Mesa Sectorial de Sanidad y es consecuencia de las propuestas
inaceptables que la Administración sanitaria regional ha presentado en las
sucesivas mesas técnicas sobre atención continuada en primaria a lo largo de
2004. No es nuestro propósito hacer un análisis detallado de las negociaciones
que ha habido durante todo el año pasado, pero sí incidir en aquellos aspectos
más relevantes del proceso negociador.
Antes de nada, y haciendo un poco de justicia histórica,
queremos resaltar las condiciones laborales y retributivas tan penosas y
lamentables que vienen soportando nuestros compañeros médicos de refuerzo
desde el año 1992, que no han sido objeto de atención por parte de ninguna de
las sucesivas administraciones sanitarias que han gobernado este país y que
tuvieron categoría de carta fundacional en el Acuerdo celebrado el 3 de julio
de 1992 entre la autoridad sanitaria y los sindicatos sobre atención primaria,
publicado en el Boletín Oficial del Estado el 2 de febrero de 1993.
Trabajan en centros de salud de dudosa habitabilidad para
desempeñar la atención continuada (guardias) durante 17, 24, 48, 72... y a
veces incluso más horas de forma ininterrumpida, con unos medios físicos y
materiales más bien escasos y con unas jornadas laborales desarrolladas
fundamentalmente en sábados, domingos, festivos y vísperas de festivos. Y todo
esto, con el único derecho retributivo de cobrar tantas horas a tanto, igual a
tanto.
Sin derechos
Ni tan siquiera tenían derecho al alta continuada en la
Seguridad Social, derecho que fue consolidado en nuestra comunidad autónoma a
finales del año 2002 y gracias al empeño de la Confederación de Sindicatos Médicos
de Castilla-La Mancha ante la Tesorería de la Seguridad Social, el Instituto
Nacional de la Seguridad Social y ante el Servicio de Salud de la autonomía,
para hacer cumplir el apartado 8 de los Acuerdos de Bases para el desarrollo de
la Sanidad en la región que se firmaron en abril de 2002; derecho del que ya
gozaban los médicos de refuerzo de otras comunidades autónomas como Murcia,
Extremadura y Aragón y del que no fue pionero nuestra autonomía.
No hablemos de pagas extraordinarias, trienios,
complementos, vacaciones, días de libre disposición, baja maternal y un largo
etcétera ¡Esto era, y es aún actualmente, una utopía!
Ante todo esto, la Administración sanitaria de la región
ha hecho algo muy positivo: quiere organizar la atención continuada en el
primer nivel asistencial en Castilla-La Mancha. Esta noticia, por sí misma,
tiene una importancia y relevancia dentro la asistencia sanitaria en primaria de
primerísima magnitud.
Pero, si bien es cierto que la iniciativa merece el aplauso
y el beneplácito de todas las organizaciones sindicales y fundamentalmente del
personal afectado, no es menos cierto que siendo importante el continente es aún
más relevante el contenido, por cuanto este último estructura y da garantías
de futuro al personal responsable de prestar la asistencia sanitaria continuada
en atención primaria.
La realidad actual es que un médico de refuerzo en la
comunidad autónoma de Castilla-La Mancha tiene alta continuada en la Seguridad
Social y un salario bruto que equivale al número de horas trabajadas por 12,27
euros, que es el precio de una hora de guardia.
Esto, traducido en cifras del propio Sescam equivale
actualmente a 19.184,97 euros al año por 1.519 horas de trabajo en horario
nocturno y en fines de semana. Por estas mismas horas, pero en horario diurno de
8 a 15 horas, el resto del personal médico estatutario del Servicio de Salud
cobramos aproximadamente unos 38.000 euros brutos al año, más todos nuestros
derechos (vacaciones, días de libre disposición, baja de maternidad, etc.).
Discriminación
Ante este salario y estas condiciones laborales el Sescam
les ofrece una subida del 30 por ciento sobre los 19.184,97 euros brutos al año
y llegar, según datos del propio servicio, a los 25.149 euros brutos al año
por 1.500 horas al año en horario nocturno. Esto es, aproximadamente y según
las tablas retributivas de la Administración, lo que cobra un mecánico
industrial en los centros hospitalarios públicos de nuestra región (y vaya por
delante nuestra mayor de las consideraciones hacia este colectivo).
La percepción que tiene CESM Castilla-La Mancha no es que
la botella esté medio llena, sino que está medio vacía y que si bien es
cierto que la Administración sanitaria regional ha hecho un esfuerzo
considerable en el intento de organizar y crear la categoría de Personal
Estatutario de Atención Continuada en Castilla-La Mancha (PEAC), no es menos
cierto que tiene que hacer un pequeño esfuerzo suplementario para, contando con
la ayuda y colaboración de las formaciones sindicales, alcanzar una homologación
retributiva para el futuro PEAC igual al personal médico con las mismas categoría
y funciones.
Este personal se lo merece y ahora tenemos la oportunidad de
entre todos juntos, y sin exclusiones, hacerlo posible y ser ejemplo histórico
para otras comunidades autónomas.
Que sea por la dignidad laboral y retributiva de este
personal médico, que tiene unas funciones y unos horarios especialmente
penosos, y por la asistencia sanitaria de calidad para los ciudadanos de nuestra
región y de nuestro país.
Juan José García
Cruz
Miembro del Comité Ejecutivo de CESM en Castilla-La Mancha