OTOÑO SANITARIO

Apagada la temporada estival que prometía una profunda ola de calor ante lo  que  el Ministerio de Sanidad  se defendía con un protocolo de actuaciones de servicios sanitarios para el citado evento, la estación venidera, a nuestro juicio, sí que debería de proveerse de un protocolo de actuaciones que ante el actual debacle sanitario sirviese para  saber como actuar no solo en el ámbito  general, si no mas bien en el comunitario, dado que en estos momentos tenemos una sanidad disgregada en 17 C.C.A.A. en las que en cada una se hace lo que viene en gana, decidiendo sus políticas de  inversión y gasto en función del montante de votos que se puedan obtener ante una u otra toma de decisiones.

En nuestra Comunidad, despedíamos el ”curso sanitario” con una serie de incógnitas ante nuestras autoridades del Servicio Regional de Salud, incógnitas en forma de propuestas, hechas sobre la base de una serie de exigencias y necesidades marcadas por algo tan relevante ya  de un año de vida  pública que es el Estatuto Marco para el Personal Sanitario, algo que marca  el avance y desarrollo   de la sanidad y de sus profesionales y que la administración no acaba de  vislumbrar como  cumplir, dados  los múltiples escollos  que debe salvar para su completo desarrollo; financiación y número de profesionales.

La falta de ambos hace que el problema se  vaya intensificando a medida que pasa el tiempo.

Este verano, pese a que como manifiesta nuestro Consejero,”se ha aumentado la plantilla de profesionales en 500 por año desde la asunción de las transferencias y faltan 1000 más, porque la situación de partida era muy mala” pero con todo, los titulares  han precisado sustituirse  unos a otros para poder disfrutar de vacaciones  ya que los que en otras ocasiones salvan  el problema, los REFUERZOS, migraron a otras Comunidades donde  se les concede mejor incentivación.

El próximo abril, hará 3 años que se  firmó el Acuerdo de Bases para la Sanidad de Castilla La Mancha con esbozos de necesidades de urgente solución y a la fecha  solo se han consolidado en parte. Aquella homologación retributiva  que se creía sería la panacea del sistema sanitario de Castilla La Mancha  junto con otros logros, hoy ya están muy desfasados con respecto a otras CCAA, donde se han  negociado y alcanzado acuerdos que nos superan con creces.

La falta de recursos económicos no cabe duda que es el factor que obstruye el desarrollo y progreso sanitario en nuestra Comunidad, no se encuentra la solución exacta para atajar el déficit en el que, a lo mejor, nos sumimos nada más aceptar un proceso transferencial  que ahora  podríamos tachar de corto y extemporáneo, en el que partimos sin obtener el mismo tratamiento que otras Comunidades, sin  tecnología similar, con un número de profesionales menguado, con una extensión de población en ocasiones mucho mayor y con algo muy lícito, con pretensiones iguales o superiores a las de los demás.

Para muchos ese dispendio económico reside en el gasto sanitario al que en parte se ha llegado a culpar a los profesionales de su existencia, pero lo cierto es que por las cifras que se encuentra, se deberían tomar medidas con urgencia, populares o no pero teniendo en cuenta que cualquier mejora de servicios, va acompañada  de incremento en la demanda y si en este caso la oferta es gratuita, consecuentemente la demanda se continuará  disparando.

Estos días, se ha hablado mucho  de crear el copago como sistema moderador de alguno de los servicios sanitarios; la reacción de los políticos no se ha hecho esperar, e incluso algún Consejero ha debido rectificar sus manifestaciones y referir sus planteamientos a medidas límite, la propia Ministra, pone de manifiesto su rechazo frontal a la introducción de mecanismos generalizados de copago  en la financiación de la sanidad pública, pero lo cierto, si deseamos reportar  algo a la financiación del sistema sanitario, hay que impulsar cualquier formula que actuando sobre la demanda e indirectamente sobre la oferta, incidida en el comportamiento de los consumidores, creando, cambios de hábito en los mismos, conciencia  del gasto y en casos aislados, reducción de  abusos en la oferta pública.

Debemos entender y dejar claro que cualquier formula de lucha contra el despilfarro, será moderadora del  gasto, no  de financiación sanitaria.

¿Cómo pensamos contener la repercusión del gasto farmacéutico, que en nuestra Comunidad ronda los treinta y ocho millones de €, en el desarrollo sanitario y en el de sus profesionales?.

Si a este creciente problema de financiación se unen los que dimanan de personal y de las diferentes facetas de su desarrollo, tales como  falta de Carrera Profesional, cuyo boceto planteamos hace meses, a lo  que nuestra Administración Sanitaria contestó con un estudio comparativo de diferentes Comunidades, donde su implantación es un hecho y los recursos económicos son simplemente, diferentes.

¿Cuándo va a conocer el profesional de CLM como van  a ser colmadas sus ilusiones profesionales en ascensos e incentivaciones?.¿Cuáles van a ser los caminos por donde debe desempeñar su labor para llegar a esos logros y metas?

Dá la sensación de que lo único que preocupa es que el profesional trabaje, como sea, por lo que sea, donde sea y hasta cuando sea.

Ante esto muy recientemente ha surgido una Resolución de la Gerencia del Servicio Regional de Salud en la que se intenta solucionar otra gran problemática que planteamos y que afecta a la jornada de trabajo de todos los profesionales, consecuencia del desarrollo de determinados artículos del  Estatuto Marco de Personal  donde se prevé  la posibilidad de superar voluntariamente la duración máxima conjunta de la jornada ordinaria y la jornada complementaria de trabajo (48 h. Semanales en computo semestral), pero retribuyéndola  con valores  de la actual “atención continuada” (guardias).

¿Cómo se pueden hacer semejantes planteamientos?.

Cuándo se aceptaron las transferencias sanitarias, ¿no se sabía  nada de la existencia de esta temática ante la que hoy se quieren dar soluciones de autentica calidad improvisativa? Estamos seguros de que los profesionales no lo aceptarán y que nuestra actual Administración recordará que asumió en su herencia transferencial, nuestra petición ante el extinto INSALUD, la modificación de las cuantías de los módulos de atención continuada, (guardias)

La  universalización del Complemento Especifico, algo tan deseado por los compañeros afectados y  que venimos reclamando reiterativamente  al considerarlo algo trasnochado, que surgió de los acuerdos de la huelga del año 95 y que hoy ya no tiene cabida en nuestro  sistema, no sabemos si el modelo elegido por la Comunidad de Madrid, Baleares, o el más joven de Castilla y León,  sería el más conveniente, pero debemos decidirnos por alguno y cuanto antes, dejando de primar la dedicación exclusiva mediante diferencias retributivas por la realización de las mismas jornadas, desempeñando las mismas funciones y con idéntica responsabilidad.

El complemento específico está concebido para contemplar otros aspectos.

¿En que condiciones laborales se encuentran la mayor parte de los Centros de Trabajo?

La ley de Prevención de Riesgos Laborales de noviembre de 1995 con casi diez años de existencia es la gran sacrificada  dentro de nuestra administración, con un grado de incumplimiento muy elevado en casi todos sus apartados, sin conocer las evaluaciones de puestos de trabajo de hospitales, centros de salud, etc, condiciones de los lugares de trabajo, descanso, y un larguísimo etc, que viene refrendado  por el citado incumplimiento causado por falta  de financiación suficiente para llevar a cabo lo necesario ante cualquier ley, compartida o no, pero siempre cumplirla.

Desde que en 1985, Holanda, Suecia, Reino Unido e Israel  asumieron  la  realización de un análisis de los sistemas sanitarios respectivos, fue el año 1990 el que significó para nosotros el intento de analizar lo que se venía encima, sin llegar a ser un auténtico sistema necesario de evaluación

El Informe Abril quiso ser, mediante consenso, el arma para buscar soluciones  y acometer cambios en el sistema sanitario español. Muchas de las propuestas que se hicieron  se pueden trasladar al estado actual diferenciándole de aquél, en que ahora  la situación actual es peor por distintos motivos.

Deberíamos someter nuestro propio modelo sanitario a su evaluación, lo poco o mucho andado ha servido, no cabe duda, para logros importantes que se encontraban lejos, pero da la sensación de que teníamos mucha sed y nos hemos saciado enseguida, ¿ porqué no conocer como lo hemos hecho en este tiempo?

¿Hemos priorizado decisiones adecuadamente?

Nuestro  sistema es perverso, maltrata al médico, no le considera el motor del  sistema, ni fundamento de la empresa sanitaria, le mal incentiva, no tiene en cuenta que  domina su economía  ya que indica lo que se debe de gastar, el desánimo es enorme  y todo se mantiene por la vocación de unos cuantos,  cada vez menos.

Todas estas reflexiones y alguna más, conscientes del enorme esfuerzo presupuestario que se ha de realizar,  son  las que debemos tener presentes Administración y Sindicatos asumiendo, aunque cueste reconocerlo, que las condiciones de trabajo de los profesionales sanitarios han de mejorar y que  gracias a su esfuerzo, se está manteniendo la buena marcha  de la Sanidad en Castilla La Mancha,  porque están dando un plus de sí mismos y no hay que olvidar que todo tiene un límite  y el cansancio se puede  estar empezando hacer notar.

                                             M.Moragón Morales

                                  Presidente Autonómico de CESM-CLM